Han pasado poco más de 24 horas desde la confirmación de la muerte de Miguel Uribe Turbay por parte de la Fundación Santa Fe, después del atentado del 7 de junio, y ya desde algunos sectores políticos, afines al senador, muestran el camino para lograr la victoria en las elecciones presidenciales del 2026. Es triste, pero para nada sorprende, ¿Su muerte es lo mejor que les pudo pasar?
Colombia se despertó el lunes 11 de agosto con la noticia de la muerte del precandidato presidencial, Miguel Uribe Turbay, después de dos meses de intervenciones quirúrgicas, con algunos partes de esperanza y otros más desalentadores. Como lo imponen las redes, la noticia de su atentado había quedado en el olvido, hasta este fin de semana, ya que el parte nuevamente fue crítico. El asesinato de Miguel Uribe Turbay entra a la numerosa lista de políticos silenciados, y a una un poco más pequeña de candidatos presidenciales eliminados antes de llegar a las elecciones.
Sin importar su línea ideológica, su atentado y posterior muerte es un llamado de atención para todos los colombianos que creían que la violencia política se había quedado en el siglo pasado. Las cifras de lideres sociales asesinados y políticos por grupos armados ilegales son alarmantes en todas las regiones del país, solamente este año van 96, según cifras de Indepaz.

El inconveniente es que para los medios de comunicación son simples números, ni siquiera rostros en una publicación rápida. Estos líderes sociales representaban mucho para sus comunidades y aunque estaban luchando por mejores condiciones fueron asesinados por ello, sin protección del Estado y en el total anonimato. Y las cifras siguen creciendo, a pesar de la paz total y las conversaciones con grupos armados.
La violencia política nunca se fue del país, es una herramienta poderosa para hacer callar a las voces disidentes. En este momento, Miguel Uribe Turbay es la cara de esa violencia política que mutó, pero jamás nos abandonó.
¿La muerte de Miguel Uribe Turbay va a despertar a Colombia? Lo más probable es que no, como ninguna de las muertes de lideres sociales o políticos a lo largo de la historia del país.
La mayoría de los políticos afines a Miguel Uribe Turbay aparentan continuar con su legado, pero lo que en realidad pasará es que van a utilizar los sentimientos que genera su muerte en los ciudadanos para tener réditos electorales. Lo más probable es que su imagen sea utilizada en lo que queda de campaña electoral. Nada nuevo en las prácticas para ganar votos de la derecha política en el país.


