David Racero está en el ojo del huracán por unos audios en los que sugiere contratar a un trabajador para uno de los fruver, del cual es el propietario, sin prestaciones, con una jornada laboral extensa y por un paupérrimo millón de pesos. Todo esto con la discusión de la reforma laboral en el escenario. Con esto, la sociedad se pregunta: ¿Qué pasó?
Los audios los reveló Daniel Coronell en Los Danieles y no es la primera vez que el representante tiene una polémica sobre la forma de administrar sus recientes empresas, que en este caso son establecimientos que se encargan de la distribución de frutas y verduras.
Anteriormente había tenido algunos escándalos al respecto, pero se perdieron entre las variadas noticias diarias de los principales medios de comunicación; y ante esto, los seguidores del representante y del proyecto político decidieron excusarlo y hacer caso omiso.

Pero los audios en donde describe la oferta laboral, las funciones que tendría que desarrollar, el salario y el horario no mienten. Su discurso, que es a la vez el de terratenientes y patrones que se lamentan del día de descanso de los trabajadores, como si fuera un favor que le estuvieran haciendo; son un claro ejemplo que se puede tener una postura política en defensa de los empleados, pero solo como una plataforma política y no como la convicción de vida ética o moral, es decir, un político más del montón.
Es inquietante pensar que David Racero, que hoy tiene comportamientos del típico terrateniente, es el mismo que hace 7 años estaba en las calles de Bogotá lanzando su candidatura al congreso a través de clases en la calle, donde evidenciaba quiénes gobernaban a Colombia desde los inicios de la república, donde se mostraba el nepotismo, el clientelismo y el oportunismo de las familias que han pertenecido a la clase política tradicional de Colombia.

Esa fue su carta de presentación ante la sociedad, y teniendo en cuenta que hacía parte de la entonces Lista de la Decencia, que apoyaba la candidatura presidencial de Gustavo Petro en el año 2018 y que tenía reglas muy claras al momento de ejercer la actividad política, está claro que Racero pasó por encima de todo ello para acumular riquezas.
La paradoja es que David Racero, con su postura como patrón, se comporta a la altura de las familias que en un principio expuso y les dijo a los colombianos que se debían evitar volver llegar al poder. No se puede pedir derechos laborales en las calles y en las ponencias de la Cámara de Representantes, si cuando se tiene la oportunidad de brindar trabajo, que es un privilegio que muy pocos se pueden dar, se brindan condiciones explotadoras. Por más excusas que se tengan, la coherencia no pelea con nadie.
Y más cuando hace muy poco estábamos despidiendo a Pepe Mujica y rescatábamos su estilo de vida, con la coherencia como faro.

